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| Sobre las diversas formas del placer |
Sobre las diversas formas del placer Un trozo de papel un árbol que camina al encuentro de la mirada una inscripción en el seno de una virgen un gesto de desprecio que licúa los rostros una tapia sembrada de ojos fosforescentes una mano que corre las cortinas un niño que orina en el extremo de una calle un cortejo fúnebre un perro que persigue espejos una mosca misántropa una injuria perdida en la noche una mujer que despierta y llama a su hijo y un hijo que no existe son todos los objetos dispuestos para excitar el deseo cuando se abre la puerta la casa está vacía en la iglesia las ratas escuchan la letanía dad más sed al sediento dad más hambre al hambriento oh, ya es demasiado, ya he tocado el ala ya he tocado el vuelo y la nube y la lluvia no se puede avanzar más por el camino de la voluptuosidad. Aldo Pellegrini, Punto Seguido 47; de “La Valija de Fuego”. |